El verano está en pleno apogeo. Entre todas las fiestas en la piscina y las vacaciones tropicales, no olvides añadir el "cuidado vaginal" a tu lista de tareas pendientes. El calor y la humedad del verano pueden crear un entorno propicio para las molestias y posibles infecciones, pero puedes ser proactiva a la hora de cuidar tu salud vaginal. Desde elegir cierta ropa hasta mantener buenas prácticas de higiene, aquí tienes una guía para ayudarte a mantener tu salud vaginal bajo control este verano.
1. Mantente hidratada
Mantenerse hidratada es esencial para conservar tu salud general, pero ¿sabías que eso también incluye tu salud genital? Beber mucha agua juega un papel fundamental para mantener los tejidos vaginales hidratados y mantener un equilibrio de pH saludable, lo que puede ayudar a prevenir infecciones y molestias. La deshidratación puede provocar sequedad, irritación y un mayor riesgo de infecciones bacterianas y por hongos. Beber suficiente agua no solo favorece tu salud genital, sino que también aumenta tus niveles de energía y función cognitiva. Así que, si buscas disfrutar de momentos de intimidad este verano, estarás hidratada y lista para la acción. Solo recuerda que, aunque beber mucha agua mantiene tu piel tersa e hidratada, ¡el agua no es lubricante! Los lubricantes a base de silicona son bastante resistentes al agua, por lo que pueden ser tu mejor opción para disfrutar de relaciones sexuales bajo el agua de forma cómoda y placentera. Si vas a disfrutar de unos cócteles con amigos o pasar mucho tiempo bajo el sol este verano, asegúrate de mantenerte hidratada con agua u otras bebidas sin alcohol.
2. Usa ropa transpirable
En los calurosos meses de verano, usar ropa transpirable mantiene la vulva y la zona vaginal secas y frescas. La ropa interior de algodón y las prendas holgadas permiten una mejor circulación del aire, lo que reduce la humedad y minimiza el riesgo de infecciones como la vaginosis bacteriana y las infecciones por hongos. ¿Qué mejor manera de sumarse a la tendencia "coastal grandma" este verano que con pantalones fluidos y transpirables de algodón o lino? Tu vulva te lo agradecerá.
3. No te quedes con el bañador mojado
Y si hay algo que las abuelas costeras no hacen, es quedarse sentadas con la parte de abajo del bañador mojada. Los entornos húmedos son el caldo de cultivo perfecto para las levaduras, lo que provoca incómodas infecciones por hongos. Llevar la parte de abajo del bañador mojada durante mucho tiempo puede alterar tu equilibrio de pH y provocar un crecimiento excesivo de Candida (el hongo responsable de las infecciones vaginales). Para proteger tu salud vaginal, es importante que te cambies a ropa seca lo antes posible después de nadar. Este sencillo hábito puede reducir significativamente el riesgo de infecciones este verano.


4. Evita los perfumes
A medida que suben las temperaturas, es posible que te duches con más frecuencia para mantenerte fresca. A la hora de limpiar tu zona vaginal, evita los jabones y limpiadores perfumados. Estos productos pueden irritar la piel sensible de la vulva y la vagina, aumentando el riesgo de infecciones y molestias. En su lugar, opta por jabones suaves sin perfume o utiliza simplemente agua. Tu vagina se limpia sola y mantener las cosas sencillas ayuda a promover la salud vaginal. Aunque tu vulva y tu vagina no necesitan oler a campo de margaritas, si notas un olor vaginal a pescado que no es normal en ti, quizás debas hablar con un profesional para diagnosticar y tratar la vaginosis bacteriana, o VB.

5. Practica sexo seguro
Este verano y siempre, practicar sexo seguro es fundamental para mantener tu salud y la de tus parejas. Si eres sexualmente activa (y especialmente si tienes parejas nuevas o múltiples), intenta que las pruebas de ITS formen parte de tu rutina. Hablar sobre el estado de las ITS con tu pareja o parejas puede parecer intimidante, pero es una parte clave de la intimidad responsable y ayuda a generar confianza. Un dato curioso: el uso de preservativos no solo evita la propagación de ITS. Un estudio de 2008 se ha descubierto que el uso de preservativos reduce el riesgo de contraer vaginosis bacteriana (VB) en un 45 %. Al priorizar prácticas sexuales seguras, das un paso proactivo para proteger tu bienestar y fomentar relaciones sanas y respetuosas (ya sea un romance de verano o algo más).
6. Usa protector solar
Cuando pensamos en protección solar, la mayoría nos acordamos de la cara, los brazos y las piernas. Pero si eres de las que practica el nudismo (no estamos aquí para juzgar), es importante recordar que cualquier parte del cuerpo expuesta al sol puede beneficiarse del protector solar, incluidos los pezones y los genitales. La piel de estas zonas es especialmente delicada y propensa a quemarse, lo cual no solo es incómodo, sino también arriesgado para la salud de la piel a largo plazo. La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda un protector solar de amplio espectro con un FPS mínimo de 30 para todo tipo de piel. Elige protectores solares formulados para pieles sensibles y evita productos que contengan fragancias, parabenos o el filtro solar oxibenzona para prevenir irritaciones. Si los protectores solares químicos te irritan las zonas sensibles, puedes probar uno mineral (con filtros como el óxido de zinc). Recuerda volver a aplicarlo según las indicaciones para evitar irritaciones y daños solares.
7. Empaca anticonceptivos adicionales
Aunque contar con anticonceptivos adecuados no entra exactamente en la categoría de proteger tu salud vaginal este verano, prevenir un embarazo no planificado siempre es importante. Al preparar tu próximo viaje, considera llevar protección o anticonceptivos adicionales para asegurar tu cobertura en caso de retrasos en el viaje o cambios inesperados en tu itinerario. La exposición a las altas temperaturas de los meses de verano puede reducir la eficacia de las pastillas anticonceptivas y acortar la vida útil de los preservativos, así que asegúrate de guardarlos en un lugar fresco y seco. Dependiendo de tu destino, es posible que no conozcas las leyes locales sobre el acceso a la anticoncepción de emergencia; considera llevarla contigo para estar segura y mantener la discreción en el extranjero. Puedes contactar a un proveedor de atención médica como Hey Jane o a tu farmacia local para obtener anticoncepción de emergencia antes de tu viaje. Mientras disfrutas del calor del verano, prioriza la higiene, mantente hidratada y elige los productos adecuados, como ropa transpirable y protector solar. Puedes disfrutar de la temporada manteniendo las molestias a raya.





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